Hoy y mañana dormiremos en esta preciosa casa rural típica de la zona, que es la casa de una pareja rumana, con la gran suerte que él habla español, así que no tendremos que hacer señas para entendernos porque por esta zona, parece que hay poca gente hablando inglés
Pero volvamos a la crónica del día, que comienza con una despedida oficial en el hotel en el que hemos dormido, donde nos han dado las gracias por nuestra visita y nos han dado un diploma por haber visitado los monasterios de Bucovina. Muy gracioso la verdad.
Después, hemos visitado el último de los monasterios que nos quedaba por ver, EL MONASTERIO DE VORONET. Otro cuyas pinturas no se encuentran en muy buen estado. Quizás este tenía una ubicación menos impresionante que el resto, pero es que son todos tan bonitos.
Y de aqui, hemos partido hacia la zona de MARAMURES, la zona más rural de todo el país y quizás la zona, cuyas gentes mantienen las tradiciones más autóctonas de Rumanía. Para llegar a esta zona, hemos atravesado carreteras (por decir que son carreteras, porque están mejor los caminos de cabras de mi pueblo), con unos socabones increíbles. Vamos que nos hemos tirado más de 100 kms a una media de 30-40 kms por hora, porque en cuanto te despistabas, aparecían 20 agujeros en el suelo como este de la foto, vamos, que no había escapatoria porque en alguno te metías.
Pero gracias a los agurejitos hemos podido contemplar con más calma un paisaje increíble lleno de frondosos bosques, el río a nuestra vera todo el rato, un olor constante a madera... Uhmmmm, un placer para los sentidos, aún teniendo que esquivar los socabones.
Aqui ponemos algunas de las fotos que hemos podido hacer de camino.
De camino, también hemos hecho algunas fotos a casas de la zona, yo las llamo "las casas bordadas" porque parece que tienen filigranas.
En una de las carreteras que hemos cogido en el punto más alto, nos hemos encontrado con este monasterio. Seguramente aquí habiten monjes más ermitaños porque alrededor solo había montaña y bueno, unos puestecillos que han aprovechado el monasterio para intentar hacer su negocio.
Al llegar a los pueblos de Maramures (como en otros muchos pueblos de Rumanía), hay mucha gente con ropa típica paseando por la calle. Por ejemplo, como estas mujercitas que estaban charlando en la puerta de su casa.
O nuestra nueva abuelilla rumana favorita, que ha estado esperando hasta que nos abrieran una de las iglesias de la zona y dando conversación al persona. Esta sí que iba con el traje típico de la zona, la camisa blanca bordada, la falda, una especie de calentadores en las piernas y como unos patucos de cuero en los pies. Ahhh bueno y el pañuelo en la cabeza, que lo llevan la mayoría de la mujeres, sobre todo mayores.
La zona de Maramures se caracteriza por ser la "tierra de la madera" y se nota, no solo en las viviendas, si no en los monumentos más característicos de por aqui. Las IGLESIAS DE MADERA que son Patrimonio de la Humanidad también y que ya no se usan para el culto, sino solo como museo.
Hoy nos ha dado tiempo a visitar tres, la de BOGDAN BODA, que como se puede observar, justo detrás se encuentra la actual basílica del pueblo.
La basílica en uso por fuera no era nada espectacular, pero al entrar nos hemos quedado fascinados de lo alegre que era en su interior. Ponemos una foto de algunas pinturas que tenía.
En esta foto también se puede apreciar algo curioso de estas iglesias y es que en los bancos tienen como mantas y cojines, supongo que será porque como son muy largas las misas para terminar con dolor de trasero.
Después hemos visitado la IGLESIA DE MADERA DE ILEUD, que es donde nos hemos encontrado a nuestra abuela rumana favorita.
Y a la salida nos hemos hecho amigos de estos pequeños que andaban vendiendo cosillas a los turístas. Así que les hemos comprado una cosilla y nos hemos hecho una foto con ellos para el recuerdo. Eran super graciosos porque la mayor era la que hacía la venta y los otros dos estaban todo el rato "me da un leu" (pero en rumano, claro).
De camino a la casa rural, hemos parado a hacernos una foto con los montoncillos estos de ¿paja?, que están por todas partes y molan todo.
Aparte de las iglesias de madera, son típicas de la zona este tipo de portadas de madera. A nosotros nos parece que son rollo chino, pero la verdad es que quedan genial. Las encuentras en las entradas a los monasterios, basílicas e incluso viviendas particulares. Se nota que la madera aquí es un producto que está de moda.
Antes de llegar a la Pensión de Irina Petreus, hemos hecho nuestra última parada para ver la IGLESIA DE MADERA DE RODAVLEA. A simple vista, son todas parecida, pero en el interior cada una tiene pinturas diferentes y su enclave es totalmente diferente.
Al igual que las basílicas de piedra, el interior de estas iglesias está lleno de paredes con pinturas de tipo religioso. Alguna de las que hemos visto son del siglo XIII, así que hemos descubierto que la madera, al igual que la piedra, son materiales que mantienen durante años la pintura. No ves ya no nos acostamos sin saber algo nuevo.
Y bueno, por hoy ya no más, que parece que no, pero el día ha dado más que de sí. Ahora a la cama que mañana tenemos que madrugar porque vamos a hacer una excursión en un tren de vapor que hay en un pueblo cerca de la frontera con Ucrania, para ver más paisajes inolvidables.
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