Siguisoara amanece con un sol espléndido. Las calles poco a poco se van llenando de guiris como nosotros, que nos falta tiempo para ver todos los rincones de la ciudad. Así que empezamos el tour por esas calles empedradas que se te clavan en cada pisada (y esto si que son piedras porque como no andes atento, te haces un esguince a la primera de cambio).
Comenzamos con la parte alta de la Ciutadela a la cual se accede a través de un tunel de madera de muuuuuchos escalones, llamado SCARA SCOLII.
Arriba se encuentra la BASÍLICA DIN DEAL (que no ponemos foto porque es muuuu fea), y el CEMENTERIO SAJÓN que es lo realmente interesante porque se encuentra ubicado en medio de un bosque de árboles centenarios.
Hemos estado dando un paseo por allí y nos hemos encontrado cosas muy curiosas... y francamente terroríficaaaaass...
Así que al final, hemos salido por patas.
Después de recuperarnos de esas imágenes tan estremecedoras, nos hemos acercado a ver la muralla, con su torre de guardia.
Para llegar a la plaza de la Ciudadela hemos callejeado un poquito por las calles tan pintorescas de la ciudad.
Hasta llegar a la TORRE DEL RELOJ.
A la que hemos subido para ver la ciudad desde arriba.
Una vez terminada nuestra visita a la ciudad, hemos cogido nuestro coche y el resto del día hemos estado viajando a través de los cárpatos, entre montañas y prados. Vamos una gozada. Eso sí, para hacer 300 kms unas 6 horas, así que os podéis imaginar cómo se encuentra el estado de las carreteras.
Pero antes de salir, nos hemos hecho con unos PRETZELS, de los cuales somos adictos. El Richi estaba como un niño chico con un chupa-chups.
Estos son algunos de los paisajes que hemos podido contemplar hoy.
Por supuesto, de camino hemos tenido que superar algunos obstáculos, vamos lo típico, un carromato, un tractor con remolque lleno de paja... lo habitual en Rumanía.
A mitad de camino hemos atravesado LAS GARGANTAS DE BIZAC una zona increíble de rocas por las que pasa la carretera. Lo malo es que no hemos podido coger buenas fotos, porque como somos un poco paleticos, hemos atravesado la garganta sin saber que lo estábamos haciendo, así que nada, solo hemos podido cogerlas montados en el coche.
Otro cosa interesante que hemos visto hoy, ha sido la cantidad de personas que se ponen a lo largo de la carretera en arcenes minúsculos vendiéndote arándanos por un precio ridículo. Así que nos hemos visto en la obligación de parar en una de esas curvas a coger una bolsita para entretenernos por el camino. Lo malo es que por culpa de un arándano me he hecho una mancha en la falda de flipar. Ya veremos a ver si la puedo quitar cuando llegue a España.
Y por fin hemos llegado a nuestra Pensión La Roata. Qué maravilla y que tranquilidad después de un largo día de coche.
Y con esto y un cigarrito hasta mañana otro ratito.
P.D. Ayer se nos olvidó contar una anécdota que nos pasó a las 10 de la noche. Resulta que ibamos paseando en busca de algo que comer tipo Pretzel o similar... y de repente vimos a una señora que llevaba una bolsa llena de Pretzels y comiéndose uno. Claro nuestra cara debió de ser un poema, porque empezamos a mirarla como Homer Simpson mira a un donuts, así que la señora se paró y nos dijo algo en rumano que por la efusividad que puso, entendimos que nos invitaba a comer uno. Al principio le dijimos que no, thank you, pero ellaaa.. wachi achi wachiihijop.... así que al final terminamos cogiendo uno y para dentro.
Después de esta experiencia, los rumanos han subido puntos.
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