El plan para hoy ha sido un poco diferente. En primer lugar hemos ido a AGUAS VERDES, que son unas piscinas naturales que se forman con el mar. Según hemos llegado al lugar, el día estaba muy nublado y el mar estaba bastante movido.
Pero como somos grandes exploradores, hemos aprovechado el tiempo para escalar por todas las rocas que nos hemos cruzado por el camino.
Pero hemos tenido suerte y según ha ido avanzando la mañana, ha salido el sol y hemos podido disfrutar de una de las piscinas.
El baño ha sido glorioso en un agua transparente increíble, eso sí, de vez en cuando venía una ola y se nos llenaba de espuma.
Como se puede apreciar en las siguientes fotos, ya salió el sol y se puede ver mejor el color tan maravilloso que tiene el mar de esta isla. A mi me tiene enamorada.
Después nos hemos dirigido al Valle de Betancuria, donde hemos hecho una paradita en la ciudad que tiene su nombre. Betancuria está catalogado como uno de los pueblos más bonitos de España, y es cierto, es un pueblo pequeño pero con un encanto especial.
Lo que más llama la atención de este pueblo es la cantidad de flores y verde que tiene, algo que escasea en toda la isla, pues es bastante árida y rocosa. Así que ver un pueblo tan lleno de flores, cáctus y palmeras, simplemente es como un oásis.
Pasado el pueblo, nos hemos metido de lleno en el Valle. Y el paisaje parecía sacado de la peli de Mad Max.
Arriba del todo hemos aprovechado para echar una siestecita, Jajaja.
Por el camino me he encontrado a unos amigos majoreros,.
Y por fin, nos hemos podido hacer unas fotos en las famosas PUERTAS de Fuerteventura, que se encuentran a lo largo de toda la isla para indicar en qué zona te encuentas. Son como los carteles que tenemos en la península para indicar el cambio de CCAA, pero en plan chuli.
Y para acabar el día, nos hemos bajado hasta la PLAYA DE AJUY para visitar sus famosas cuevas.
Hemos disfrutado como enanos volviendo a escalar rocas para conseguir unas fotos bonicas. Cómo nos gusta la aventura.
Y a la salida de las cuevas, nos hemos ido directos a pegarnos un baño en la playita, otra con arena negra. Lo más curioso de esta playa es que según te metías al agua, a dos metros de la orilla, no hacías pie y el agua estaba súper clarita, si no hubiera sido por las olas, es que se podía ver el fondo sin problemas.
Otro día espectacular y divertido en esta maravillosa isla.