jueves, 19 de junio de 2008

Que trata de cómo Doña Saritagrillo se perdió con su rocín por los caminos verdes

Con bravura y mucho arranque preparé a mi pequeño rocín.


Era su primer viaje conmigo y teníamos que llegar a tiempo para recoger a la pequeña Harriet. Preparé la montura y como buena exploradora, cogí mi brújula (GPS), mis planos y despegué con tiempo suficiente por si ocurriera algún incidente.

Imaginaros mi estampa, cuando de repente, mientras yo continuaba concentrada por encauzar a mi rocín por el lado correcto, la brújula dejó de marcar el destino.
- Ay la Virgen del camino, ¿hacia donde me marcas tus hitos? Llévame con buen amparo hasta justo, tu ladito - Repetía una y otra vez.
- Ya tienes historia que contar a tus hijitos, ¿a que sí Saritagrillo?

Entre rezo y rezo, me vino la inspiración y por suerte encontré la señal para volver a mi camino. A tiempo llegué por fin, aunque lo mejor venía después.
Ahora, se acumulaban las tareas. Además de encontrar la dirección, hablar en inglés y conducir con precaución. Ahora ya sí sé, que se pueden hacer más de dos cosas a la vez.

Figuraros el plantel, - qué sudores, madre mía -, si en los mapas no aparece donde se encuentra la villa. Así que tras más de una hora con desorientación, nos decidimos a buscar una nueva solución.
-Mummy help us, pleaseeeeeeeeee-

miércoles, 18 de junio de 2008

Donde se cuenta la llegada a Villa Lewis

Con el sol presiendo el cielo comenzó mi nueva aventura.
En su carruaje granate puse mis posaderas y afiné mi, hasta ahora, perdido oído con la intención de no perderme en una conversación sin sentido. Tras un largo viaje llegué a:

"Villa Lewis"

http://picasaweb.google.com/saritagrillo/MINEWENGLISHHOUSE

Por fin estaba en mi nueva casa, una super villa donde hasta el wifi se pierde por los rincones y la hierba es cortada con tractorcillo de ruedas. Ahora solo tenía que desempaquetar mis bultos y aprender a vivir en tan inmenso espacio, algo que parecía realmente fácil. Como dicen por aqui:

easy peasy, lemon squeezy

Para mi sorpresa, la comunicación era posible entre ambas partes, algo más complicada con la plática de las niñas, pero capaz de entender el propósito de sus palabras.
Así comenzaba mi nueva etapa.

viernes, 13 de junio de 2008

Sueños con mi Dulcineo

"Ay mi piel
que no haría yo por ti,

por tenerte un segundo,
alejados del mundo y cerquita de mi..."


domingo, 8 de junio de 2008

Un paseo por Brighton

Hoy recién levantada y con ganas de conocer estos lares, cogí de nuevo mi alforja con algunos enseres y me dirigí a la ecléctica...

BRIGHTON

En solo dos horas me encontraba paseando por sus embaucadoras calles llenas de viajeros, que como yo, venían con la intención de conocer el lugar.

Cual fue mi sorpresa, cuando ante mis ojos apareció el Royal Pavillion (ver fotos). Su estética es un cruce delirante de estilos asiáticos que de manera curiosa combina con el estilo anglosajón. Esto hizo más deslumbrante la visita, pues, aunque ideas variopintas siempre rondaron mi cabeza, jamás imaginé singular mezcla.

Tras mi visita al palacio, de frente me topé con un curioso "grupillo" (ver fotos)
- ¿Qué es lo que ven mis ojos? - me decía para mis adentros.
- Si son unos mozalbetes que vienen a galope enseñando sus vergüenzas.
Qué curioso espectáculo y qué naturista, - ¡arriba las bicicletas! ¡arriba las bicicletas!

Mi visita terminó allí donde rompen las olas. Postré mi trasero en unas "acolchadas chinas" y ahí me quedé mirando el puerto, el devenir de la gente, y... mis serviciales dedos. Creo que en ese momento pensé:
- HOY HA SIDO UN BUEN DÍA -

http://picasaweb.google.co.uk/saritagrillo/BRIGHT

domingo, 1 de junio de 2008

Donde se cuenta y se da la noticia de mi pacto con los Sres. Lewis Roberts

Tras una fatigosa e incansable búsqueda de 3 semanas y un día, por fin, mi buen hidalgo, conseguí cerrar un pacto. Sí señor, como lo oye, un lisonjero y exquisito pacto que dará comienzo en 15 días.

Bien temprano, con mi alforja amarilla, salí de camino a las tierras del este, donde me encontré con esta, la que va a ser mi nueva familia. Lewis Roberts, así se denominan.
De blonde pelo, mirada marina y "ese" acento que ya tanto no me chirría, me empezaron a mostrar su morada.
- Ohhhhh yo, bienaventurada moza, pues cosa igual no han visto mis ojos, que no sea palacio ni castillo de reyes o emperadores. Qué exquisita es su vivienda -
- Great, wonderful, nice, beatiful,... - repetía una y otra vez
Y tras esta primera visita, me invitaron a un banquete. Allí conversamos sobre nuestros quehaceres y propósitos, sobre el pasado, el presente y el futuro que ya llega.

Y con júbilo en nuestras caras y con tinta en nuestras bocas,... firmamos un buen pacto.