jueves, 1 de agosto de 2013

CAPÍTULO 10 de CRÓNICAS VAMPÍRICAS: CAMINO HACIA EL SUR

30 de julio de 2013

En nuestro camino de vuelta hacia el sur, hemos comenzado el día, haciendo una breve visita a lo que nos quedaba de ver en CLUJ-NAPOCA.
La PLAZA UNIRII con su BISERICA SFANTUL MIHAIL (que es una de las pocas iglesias católicas que hemos visitado).
El TEATRO NACIONAL
Y la CATEDRAL ORTODOXA.
 
Esta es una foto del mismo edificio pero de la noche anterior, que justo en frente había una fuente con luces y sonido. Muy chulo la verdad.



De aquí nos hemos ido hasta nuestro siguiente destino ALBA IULIA. Su centro histórico, realmente es muy curioso, porque se trata de una especie de fortificación en forma de estrella de 7 puntas. Pero una fortificación, con su foso y todo, que ahora mismo en vez de agua, lo han arreglado y es un precioso paseo que recorre toda la CIUDADELA por fuera.

Durante el trayecto de vez en cuando te encontrabas soldados custodiados la zona.

Y estatuas muy a tono con el ambiente.

 




Dentro de la ciudadela, hay varias BISERICAS, salas de exposiciones, el palacio episcopal.







Después de comer, hemos vuelto a coger el coche para dirigirnos a SIBIU, cuyo casco histórico, es una mezcla de medieval y bohemio.  

 Sus edificios algo decadentes, unido a sus callejuelas, creaba entornos más que románticos. 




Nos ha dado mucha pena no tener tiempo para verla más a fondo, pues hoy todavía nos quedaban ciento y pico kms para llegar a nuestro último hotel.

Parecía que el día no iba a dar más de sí, pero realmente a partir de este momento, comenzó nuestra verdadera aventura. De camino a CURTEA DE ARGES (último destino) teníamos que coger una carretera nacional, que la verdad estaba bastante decente, pero como nosotros somos así de graciosos, se nos ocurrió correr carreteras secundarias, para echar un último vistazo a los pueblitos de la zona. Pues en qué hora. 

Hicimos 56 kms por unas carreteras, que daban miedo, donde nuestra velocidad media era de 20 kms/h, así que imaginaros el estado de las mismas. LLena de piedras, socabones, arena... vacas que aparecían de repente por la carretera, caballos sueltos, perros tiñosos... poblachos de 20 habitantes... una aventura sin parangón. Eso sí, un paisaje envidiable.



Y ya para terminar con nuestra aventurilla, en uno de los pueblos, nos salió una señora corriendo que intentaba decirnos algo. El caso, es que nos paramos y cómo pudo nos dijo que si le llevábamos a un pueblo que estaba más adelante (aquí es algo muy normal lo de hacer autostop), así que como la vimos tan desesperadas, la subimos al coche y aleee carretera para adelante. Por lo que pudimos entenderla, parece que iba a una urgencia a un pueblo que estaba como a 15 kms. Después de esto, ya sí que hemos vivido todas las aventuras posibles en Rumanía, jajajaja.

Cuando llegamos al hotel, no nos lo creíamos, después de un día tan intenso.










No hay comentarios: