POR FIN LLEGAMOS A SAO PAULO.
Y cómo no, en la puerta de salida, esperándonos Kinita, que la pobre estaba toda agobiada porque acababa de llegar por culpa de un atasco monumental que se habían encontrado. Al rato vino Gerard su marido, así que cogimos las maletas y a fuimos directos al coche para después atravesar medio Sao Paulo hasta su casa.
Mis primeras vistas de Brasil: muchos contrastes, edificios altos, edificos bajos, muchos coches, alguna casa cutre de narices, otros edificios muy elegantes,... de momento puedo decir que me parece curioso.
Según dice PepitoGrilho, Sao Paulo es feo de C...ones, pero de lo feo que es y de los contrastes que tiene, cree que es una ciudad alucinante. Ya veremos a ver.
Llegamos a casa de Kinita y allí estaban sus hijos Renato con su mujer y Daniel, bueno el gatito que tiene que es un fiera el tio.
Y aleee la primera comida en la frente, carne a la piedra. Buenísimooooooooo. Y birras muchas birras, de canela con frutas vermellas, de trigo, de cebada, y venga a caer venga a caer. Y yo entre el sueño que iba teniendo y la cerveza, empecé a ponerme palillos en los ojos para parecer una persona medio normal, jajajaja. Por supuesto, todo esto hablando en portugués, vamos un inicio de lo más entrañable porque en poco tiempo, todos ahí estaban medio contentillos.
Y bueno después d euna larga conversación y muchas cervezas más decidimos irnos a dormir.
1 comentario:
Bajo ninguna circunstancia pruebes el agua del grifo, dicen que quien lo prueba... vuelve a Sao Paulo y no sé que efecto mágico sobre el intestino... así que dale a la Brahma y la Bavaria que están mucho mejor.
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