viernes, 11 de abril de 2008

Que trata de lo que sucedió a Doña Saritagrillo en el cautivador Estambul

Antes de marcharme a tierras anglosajonas, yo, malandrina de no muy alta alcurnia, decidí visitar junto, esta sí, mi noble familia, aquellos lares donde Occidente se une con Oriente. Bizancio fue llamada en primera instancia, por Constantinopla la conocen muchos, pero es Estambul lo que ahora más resuena.

Mi posada, entre la azul Mezquita y la ya conocida por todos Santa Sofía, nos dió morada durante los 5 crepúsculos que anduvimos por allí.

Lozanos aromas, flamantes sonidos y el descubrimiento de un sin fín de cosas nuevas nos esperaban entre sus multitudes calles, abarrotadas de humildes tiendas con obsequios propios de esta tierra.
Lámparas incandescentes que iluminan la ciudad, especias que alteran el paladar, mezquitas que dan un tinte especial a sus bulevares,

narguiles para ahumar la razóóóóóóóóóóóóóón .
Sin duda una mezcla exquisita de nuevas sensaciones.


6 comentarios:

Miguel dijo...

Han quedado muy chulas todas las fotos.

Saritagrillo dijo...

Hombreeee es que en el blog siempre se ponen las mejores, jejejje.

pepitogrilho dijo...

Que si la Luisi fuma

Anónimo dijo...

Nunca imaginaba que Estambul y sus gentes pudieran tener ese encanto

Dori dijo...

Jo y luego me echan a mi la bronca porque fumo, jajajajaja......

Precioso Istambul, muy bonito....

Saludos

Dori dijo...

Directamente a tu corazón pasando por mis sentimientos, directamente a tus emociones, caminando por mi,
directamente a ti, te deseo toda la felicidad, que te mereces por ser tú.

Que seas feliz todos los días
que la sonrisa sea tu compañía
que la tristeza sólo sea recuerdo
que los sentimientos no te abandonen..
que siempre seas todo amor.....

Suerte